Malato de magnesio en polvo 150 g
Para aumentar la energía y reducir el cansancio
12,90 €
El magnesio es un mineral esencial, es decir, no lo sintetizamos nosotros, sino que lo tenemos que conseguir a través de la alimentación.
En total, los adultos tenemos aproximadamente alrededor de 25 g de magnesio en el cuerpo, y la mayor parte forma parte de huesos, dientes y músculos. Parecen poco 25 gramos, pero es el cuarto mineral en cantidad presente en el cuerpo.
El magnesio participa como cofactor en más de 300 reacciones bioquímicas, desde la producción de energía, hasta la facilitación de la función muscular, ayuda al funcionamiento normal del sistema nervioso e, incluso, permite que el organismo produzca vitamina D.
Generalmente, vivimos con un déficit de magnesio; se estima que entre el 50-70% de la población tiene. Existen cuatro causas principales que explican esta falta de magnesio generalizado:
Para aumentar la dosis de magnesio de la dieta, podemos ayudarnos de las semillas de calabaza y girasol, el cacao, las almendras y anacardos, las verduras de hoja verde, cereales integrales e incluso pescados como el salmón o la caballa, o recurrir a la suplementación.
Pero cuando buscamos un suplemento de magnesio, nos enfrentamos a una amplia variedad de opciones. ¿Cómo podemos saber cuál escoger?
Las opciones más habituales son una sal de magnesio unida a otro componente que le aporta propiedades y el nombre; óxido de magnesio, hidróxido de magnesio, treonato de magnesio, bisglicinato de magnesio o, el que queremos descubriros en este artículo, el malato de magnesio.
En el caso del malato de magnesio, la sal de magnesio va asociada al ácido málico y adquiere propiedades de él.
El ácido málico lo encontramos en la naturaleza en alimentos como los albaricoques, los arándanos, las cerezas, las ciruelas… pero, sobre todo, la fruta que contiene más cantidad de ácido málico son las manzanas. De hecho, el nombre de ácido málico proviene del latín malum, que significa manzana.
El malato de magnesio, al igual que el citrato, el bisglicinato y el treonato son los suplementos de magnesio mejor tolerados y más biodisponibles.
El malato de magnesio se absorbe muy bien a nivel intestinal, por lo que es una de las opciones que permiten llegar a tener una concentración de magnesio en sangre más elevada.
Pero aún hay más. El malato de magnesio también se señala como la mayor fuente de penetración de magnesio en el tejido muscular.
Además, es una gran fuente de energía para las mitocondrias, ya que desempeña un papel crucial en el ciclo de Krebs, lo que hace que sea un suplemento ideal para combatir la fatiga, para ayudar a combatir el dolor y la tensión muscular en caso de personas con fibromialgia.
Por otro lado, el ácido málico posee propiedades antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo, proteger la salud cardiovascular y retrasar el envejecimiento celular.
Todas estas características hacen que el malato de magnesio sea la mejor opción de suplemento de magnesio y un aliado perfecto para:
Dichos beneficios se unen a las funciones propias del magnesio que ya hemos nombrado y además:
Aunque el magnesio es esencial para la salud y suele ser muy seguro, hay algunos casos donde la suplementación de magnesio debe ser avaluada y controlada por un profesional de la salud. Hay que consultar en caso de:
El malato de magnesio contiene un 11,55% de magnesio puro o elemental. Lo que quiere decir que 1 g de malato de magnesio aporta 115,5 mg de magnesio puro.
La cantidad de magnesio puro recomendada al día es de entre 400-450 mg para los hombres y entre 300-350 mg para las mujeres, aunque se ha visto en estudios que dosis hasta los 500 mg al día son seguras y beneficiosas.
Para llegar a estas cantidades, debemos consumir (repartido en dos tomas; una por la mañana y otra por la noche):
– Hombres: de 3,4 a 3,8 g de malato de magnesio.
– Mujeres: de 2,5 a 3,0 g de malato de magnesio.
El máximo recomendado de malato de magnesio, que corresponde a los 500 mg/día de magnesio elemental, es de 4,3 g.
Hay dos razones para dividir la ingesta de magnesio en dos: al cabo de 6 horas, el magnesio ya se ha absorbido y, si lo repartimos en dos tomas, tendremos más tiempo el magnesio circulando en sangre; la otra es que, cuanto más magnesio tomemos de una sentada, más expulsamos por la orina.
Como el malato de magnesio da un plus de vitalidad, nosotros aconsejamos tomar la mitad de la cantidad necesaria de malato de magnesio por la mañana y complementar la dosis de magnesio diaria con un bisglicinato de magnesio, que nos ayudará y favorecerá más el descanso. Si no hay problemas de descanso o insomnio, se puede tomar tranquilamente el malato de magnesio por la noche.





