Recipiente de vidrio con tapa para conservar al vacío 1,5 l
Máxima capacidad para tus grandes preparaciones
16,90 €
Si hay un utensilio que utilizamos con bastante frecuencia en la cocina, son los recipientes. Para guardar las sobras, preparar comida con antelación, organizar la nevera, congelar alimentos o llevarnos el almuerzo fuera de casa.
Lamentablemente, durante años el plástico ha sido la opción más habitual en muchos hogares, a pesar de que no es un material estable e inerte. Con el uso, el calor y el tiempo, puede degradarse y liberar sustancias que pueden pasar a los alimentos.
Por eso, en Como Como Foods apostamos por el vidrio y el acero inoxidable para conservar los alimentos: materiales duraderos y reutilizables que consideramos opciones más adecuadas para tener en contacto con nuestra comida.
Pero entre el vidrio y el acero inoxidable también hay diferencias. ¿Cuál es mejor para conservar alimentos? ¿Cuál resulta más práctico para transportar? ¿Y para congelar o calentar?
En este artículo repasamos las características de cada material para ayudarte a elegir los recipientes que mejor se adapten a cada uso.
El vidrio es uno de nuestros materiales favoritos para conservar alimentos porque es inerte y no poroso, por lo que no absorbe fácilmente olores ni sabores y resulta sencillo de limpiar.
Pero no todos los recipientes de vidrio son iguales. Aunque puede ser un material más frágil frente a los golpes, en Como Como Foods hemos apostado por el vidrio borosilicato, más resistente a los cambios bruscos de temperatura y a las temperaturas extremas que el vidrio común.
Además, su transparencia permite ver qué contiene el recipiente de un vistazo, algo especialmente práctico para organizar la nevera. Y, si buscamos una conservación más hermética, el tipo de tapa y el sistema de cierre también marcan la diferencia.
Si buscamos un material resistente, duradero y ligero para el día a día, el acero inoxidable es una de nuestras opciones favoritas. No se rompe con los golpes, soporta bien el uso cotidiano y, al igual que el vidrio, es un material no poroso que no absorbe fácilmente olores ni sabores.
Esta resistencia lo hace especialmente práctico para transportar alimentos, pero también para conservarlos en la nevera o el congelador. Además, encontramos diferentes formatos y capacidades que permiten adaptarlo a todo tipo de usos, desde una ración individual hasta grandes cantidades.
También podemos elegir el tipo de tapa según lo que necesitemos. Los recipientes con tapa de cristal permiten ver el contenido y resultan especialmente prácticos para llevar comida fuera de casa, mientras que los modelos con tapa de polipropileno sin BPA son ligeros y resistentes, y facilitan la organización y el apilado en la nevera o el congelador.
No hay un único material mejor para todos los usos. El vidrio borosilicato resulta especialmente práctico cuando queremos ver el contenido o utilizar un sistema de vacío, mientras que el acero inoxidable destaca por su ligereza, resistencia y facilidad para transportar alimentos. La elección depende, sobre todo, del uso que vayamos a darle.
Si buscamos alternativas a los recipientes de plástico, el vidrio y el acero inoxidable tienen algo importante en común: son materiales reutilizables y duraderos que podemos utilizar durante mucho tiempo para conservar nuestros alimentos.
Pero cada uno tiene unas características diferentes. Esta comparativa permite verlas de un vistazo:
| Vidrio borosilicato | Acero inoxidable 18/10 | Plástico | |
| Material | Inerte y no poroso | Resistente y no poroso | Puede liberar sustancias con el uso, el calor y el tiempo |
| Resistencia | Resistente al choque térmico | Muy resistente a los golpes | Depende del tipo de plástico |
| Ligereza | Ligero | Ligero | Muy ligero |
| Transparencia | Sí | No | Depende del modelo |
No siempre podemos decidir en qué envase llega un alimento a casa. La carne, el pescado y muchos otros alimentos se comercializan en bandejas, films o bolsas. Pero sí podemos decidir qué recipiente utilizamos para conservarlos una vez abiertos o preparados.
Un estudio publicado en Environment International en 2026 analizó precisamente la migración de diferentes aditivos plásticos desde materiales de envasado hacia pescado en condiciones de almacenamiento doméstico. Los investigadores detectaron migración tanto durante la refrigeración como después de 30 días de congelación a −18 °C, y observaron que factores como el tiempo y la temperatura de almacenamiento, el tipo de alimento y el material de envasado influían en la cantidad de compuestos que migraban.
Esto nos da un motivo más para reducir el contacto de los alimentos con determinados envases plásticos cuando tenemos otras opciones. No hace falta cambiar todos los recipientes de la cocina de golpe: podemos empezar por aquellos que utilizamos con más frecuencia o por los alimentos que permanecen más tiempo almacenados.
En Como Como Foods hemos apostado por el vidrio borosilicato y el acero inoxidable 18/10 precisamente para ofrecer alternativas reutilizables a los recipientes de plástico, con diferentes formatos y sistemas de cierre para adaptarse a las distintas necesidades de la cocina.
Llegados a este punto, no tiene demasiado sentido buscar un ganador entre el vidrio y el acero inoxidable. La mejor opción depende del uso que vayamos a darle.
Tanto el vidrio como el acero inoxidable son buenas opciones para conservar alimentos en frío. Si además buscamos una conservación más práctica y segura, los recipientes herméticos ayudan a proteger los alimentos del exterior y evitan derrames.
El vidrio permite ver el contenido de un vistazo, mientras que el acero inoxidable destaca por su resistencia y ligereza.
En ambos casos, además del material, es importante prestar atención al sistema de cierre. Un recipiente hermético ayuda a proteger los alimentos del exterior y evita derrames. Si queremos reducir también el aire del interior, algunos recipientes de vidrio permiten utilizar un sistema de vacío.
Si vamos a transportar el recipiente con frecuencia, nos interesa que sea resistente, ligero y hermético.
En este caso, los recipientes de acero inoxidable con tapa de cristal combinan estas características con la posibilidad de ver el contenido sin abrirlos. Son una opción práctica para llevar el almuerzo, una comida preparada o cualquier otra preparación fuera de casa.
Aquí hay una regla importante: seguir siempre las indicaciones del fabricante.
Los recipientes de vidrio borosilicato de Como Como Foods pueden utilizarse en microondas y horno sin la tapa. Los recipientes de acero inoxidable 18/10 también están indicados para utilizarse en microondas sin la tapa.
Esto no significa que cualquier recipiente metálico pueda utilizarse en el microondas: debemos comprobar siempre las indicaciones del modelo concreto.
Tanto el vidrio como el acero inoxidable pueden utilizarse para congelar alimentos cuando el recipiente está indicado para ello.
En este caso, más que elegir un material u otro, puede ser especialmente útil escoger el tamaño y formato que mejor se adapte a lo que vamos a congelar. Tener diferentes capacidades permite aprovechar mejor el espacio y organizar el congelador con mayor facilidad.
Sí, siempre que el recipiente esté específicamente indicado para congelador. En ambos casos conviene elegir el tamaño y formato según el alimento que vayamos a conservar y el espacio disponible.
Cuando queremos congelar un pollo entero, varias piezas de carne, pescado o marisco, necesitamos un recipiente con capacidad suficiente para no tener que dividir el alimento innecesariamente.
Para estos casos, los recipientes grandes de acero inoxidable son una opción práctica, con formatos de gran capacidad que permiten conservar alimentos y preparaciones voluminosas.
Si cocinamos varias raciones de una vez, lo más práctico es contar con diferentes capacidades.
Los recipientes medianos permiten repartir las comidas en raciones individuales, mientras que los formatos grandes resultan útiles para conservar juntas varias raciones de un guiso, unas legumbres o cualquier otra preparación familiar.
Combinar diferentes tamaños nos permite adaptar los recipientes a nuestra forma de cocinar y aprovechar mejor el espacio de la nevera o el congelador.
Para llevar comida en una mochila, el acero inoxidable puede resultar especialmente práctico por su resistencia a los golpes y su ligereza.
Los formatos pequeños y medianos permiten llevar fruta, frutos secos, un almuerzo o una comida completa sin preocuparnos tanto por las roturas.
Para guardar una salsa, un sofrito, una guarnición, unos frutos secos o una pequeña cantidad de sobras, no necesitamos un recipiente grande.
Contar con formatos pequeños permite adaptar el recipiente a la cantidad de alimento y evitar ocupar más espacio del necesario en la nevera o el congelador.
¿Quieres ver todos los formatos y encontrar el recipiente que mejor encaja con tu forma de cocinar? Consulta nuestra guía de recipientes para conservar alimentos.
A la hora de elegir recipientes para conservar alimentos, más que buscar uno que sirva para todo, merece la pena pensar en cómo los vamos a utilizar en nuestro día a día.
El material, el tamaño, la forma y el sistema de cierre marcarán la diferencia según el uso. Para algunas situaciones nos resultará más práctico el vidrio; para otras, el acero inoxidable. Y contar con diferentes formatos nos permitirá adaptar el recipiente a la cantidad de alimento y al espacio disponible en la nevera, el congelador o la mochila.
También es importante comprobar siempre para qué usos está diseñado cada recipiente: si es apto para congelador, horno o microondas, en qué condiciones puede utilizarse y qué tipo de tapa o cierre incorpora.
En Como Como Foods apostamos por combinar vidrio borosilicato y acero inoxidable 18/10 para cubrir diferentes necesidades: desde conservar pequeñas cantidades hasta preparar varias raciones, transportar comida fuera de casa o congelar alimentos de gran tamaño.
Si quieres ver los diferentes formatos y descubrir cuál puede encajar mejor con tu forma de cocinar, hemos preparado una guía específica de recipientes para conservar alimentos, donde puedes consultar todas las opciones y sus características.





