



Para seguir disfrutando de agua limpia, saludable y libre de tóxicos en tu hogar, es esencial reemplazar la vela filtrante periódicamente.
Este componente es el corazón del sistema de filtrado: es el que atrapa impurezas, metales pesados, pesticidas y otras sustancias no deseadas.
Aunque la duración puede variar según la frecuencia de uso y la calidad del agua, te recomendamos sustituirla:
Mantener tu sistema a punto es sencillo y vital.
Debes dejar correr el agua 15 minutos y, después, dejar reposar 24 horas. Una vez transcurrido ese tiempo, la puedes consumir.
En todos nuestros modelos, la vela filtrante está instalada directamente en el interior del filtro. Recomendamos trasladar el filtro con cuidado ya que es sensible a cualquier golpe.
Si notas que el caudal del agua ha disminuido, es posible que la vela esté obstruida por partículas y sedimentos, o si observas suciedad visible en la superficie de la vela, es recomendable limpiarla.
En caso de reemplazo, recuerda que la vela filtrante se coloca en el interior del filtro de acero inoxidable.
Sí, su estructura de ultrafiltración atrapa eficazmente microplásticos presentes en el agua. Además, gracias a su bloque de carbón activado, la vela absorbe cloro, plomo, mercurio y otros contaminantes perjudiciales.