Tu microbiota te lo pedirá a gritos
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No, no hemos hecho un cruce de palabras sin sentido: esto que tienes delante es un vinagre probiótico, una combinación poderosa de dos ingredientes fantásticos para la microbiota: vinagre de manzana sin pasteurizar y agua de kéfir. El resultado es un producto vivo, turbio y lleno de microorganismos beneficiosos para tu microbiota intestinal.
Este vinagre queda perfecto en ensaladas, encurtidos y vinagretas. También puedes tomar una cucharada diluida en medio vaso de agua antes de comer. Recuerda solamente que es mejor no calentarlo para preservar los probióticos del kéfir.
Gracias a su contenido en probióticos naturales, este vinagre:
Además, al no estar pasteurizado ni filtrado, conserva intactos todos sus beneficios, incluyendo la valiosa sustancia madre del vinagre.
Si ves un poso en el fondo de la botella, ¡ahí está la clave! Es la llamada “madre del vinagre”, una mezcla activa de levaduras y bacterias probióticas que se forma durante la fermentación natural.
Este sedimento es el corazón del vinagre crudo, y está repleto de compuestos vivos que ayudan a equilibrar la flora intestinal, mejorar la digestión y reforzar el sistema inmunitario.
El agua de kéfir es una bebida fermentada sin lácteos, rica en bacterias y levaduras vivas. Aporta una carga probiótica ideal para reforzar tu salud digestiva y mejorar tu bienestar general. Al combinarla con vinagre de manzana crudo, obtenemos un producto simbiótico de alto valor nutricional.
Gran digestivo y antimicrobiano, que además nos ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre.
Alimento fermentado muy rico en probióticos, ideal para equilibrar la microbiota y mejorar el sistema inmunitario.
Sí. Al no estar pasteurizado, este vinagre conserva sus bacterias beneficiosas, con propiedades probióticas y simbióticas.
No. El agua de kéfir no contiene lácteos y se fermenta con agua y azúcar natural, lo que la hace apta para personas con intolerancia a la lactosa o que siguen una dieta vegetal.
Sí, puedes consumirlo a diario, por ejemplo, añadiendo una cucharada en agua antes de las comidas o como aderezo habitual. Es ideal para mantener una digestión saludable y cuidar la microbiota intestinal.
Además de los propios del vinagre de manzana ecológico, como regular el azúcar en sangre, mejorar la digestión o aumentar la saciedad, este vinagre aporta probióticos naturales procedentes del agua de kéfir. Una sinergia que potencia tu bienestar digestivo e inmunológico.
No contiene gluten ni lácteos, pero puede contener trazas de frutos secos y cacahuete, ya que se elabora en instalaciones donde se manipulan estos ingredientes.