Aunque no entre mucho por los ojos, esta ensalada es todo un descubrimiento.
El salmón salvaje de Alaska, cargado de omega-3, se combina con verduras frescas de temporada y quinoa, una fuente fantástica de fibra y proteína vegetal.
El toque de la salsa de pimiento rojo al curri no solo realza el sabor, sino que también te aporta un extra de antioxidantes.
Te aseguramos que querrás repetirla, ¡y no solo por lo fácil y rápida que es de preparar, sino por lo increíblemente buena que está!