¿Quieres una piel radiante y saludable? La clave está en conocer los principios activos y cómo incorporarlos a tu rutina de cuidado facial.
En este artículo, te guiaremos a través de los ingredientes más importantes para cada tipo de piel, desde la hidratación profunda hasta la lucha contra el envejecimiento.
Un principio activo para la piel es un compuesto químico o natural que se añade a los cosméticos para tratar problemas específicos de la piel y mejorar su apariencia.
Actúan a nivel celular y proporcionan beneficios como hidratación, exfoliación, protección y antienvejecimiento. Algunos de los principios activos más comunes son:
Para identificar los principios activos en un cosmético, lo primero que debes hacer es revisar la lista de ingredientes (INCI) que aparece en el envase.
El INCI es una nomenclatura internacional que indica, en orden decreciente de concentración, todos los componentes presentes en un producto cosmético.
Los principios activos suelen estar ubicados al principio de la lista, ya que son los ingredientes más importantes.
Busca términos clave como: ácido hialurónico, retinol, vitamina C, niacinamida, péptidos, ceramidas, aloe vera, aceite de argán, etc. Estos son algunos de los principios activos más comunes y sus beneficios son ampliamente conocidos.
Además de buscar los nombres específicos, puedes fijarte en las funciones que se atribuyen al producto. Si un producto promete hidratar en profundidad, es probable que contenga ácido hialurónico o glicerina. Si tu objetivo es combatir el envejecimiento, buscarás retinol, bakuchiol, péptidos o vitamina C.
Otro consejo útil es investigar sobre los diferentes principios activos y sus beneficios. Existen numerosas fuentes de información en línea y especializada que te ayudarán a conocer las propiedades de cada ingrediente y a elegir los productos más adecuados para tu tipo de piel y necesidades.
La cosmética natural utiliza ingredientes de origen vegetal, mineral o animal obtenidos a través de procesos de cultivo o extracción sostenibles. Estos ingredientes suelen ser ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes, que nutren y protegen la piel.
Este tipo de cosmética prioriza métodos de producción respetuosos con el medio ambiente y la salud, cosa que evita el uso de productos químicos sintéticos agresivos.
Por otro lado, la cosmética convencional utiliza una amplia variedad de ingredientes, tanto naturales como sintéticos, incluyendo derivados del petróleo, siliconas, parabenos, fragancias artificiales y colorantes.
En este tipo de productos se prioriza la eficacia y la rentabilidad, lo que puede implicar el uso de procesos químicos y altas temperaturas.
Al utilizar ingredientes naturales, la probabilidad de reacciones alérgicas es menor, aunque no inexistente.
Los procesos de producción son más sostenibles y los envases suelen ser biodegradables.
Los ingredientes naturales suelen ser más compatibles con la piel y proporcionan una hidratación y nutrición más profunda.
Muchos ingredientes naturales tienen propiedades terapéuticas que pueden ayudar a tratar diversas afecciones cutáneas.
Los principios activos son los componentes clave en los cosméticos que les confieren sus propiedades terapéuticas y estéticas.
Su función es esencial para lograr los resultados que buscamos en nuestro cuidado facial. Las funciones más comunes de los principios activos suelen ser los siguientes:
Reponen el agua perdida en la piel y mejoran su elasticidad y suavidad. Algunos ejemplos de principios activos hidratantes son el ácido hialurónico, la glicerina y el ácido láctico.
Eliminan las células muertas de la superficie de la piel, unifican el tono y estimulan la renovación celular. Los ácidos alfa-hidroxi (AHA) como el ácido glicólico y el ácido láctico son exfoliantes químicos muy efectivos.
En nuestra espuma revitalizante de mandarina hemos incluido un activo exfoliante enzimático que se extrae de la pulpa de la granada y que fortalece la barrera cutánea. Además, mejora el tono de la piel sin causar irritación.
Protegen la piel de los radicales libres, que causan el envejecimiento prematuro y el daño celular. La vitamina C, el extracto de té verde y el resveratrol son potentes antioxidantes.
Estimulan la producción de colágeno y elastina, reducen arrugas y líneas de expresión. El retinol, los péptidos y el bakuchiol son ejemplos de principios activos con propiedades antienvejecimiento.
Otro principio activo que destaca por suavizar las arrugas de expresión y dejar la piel más relajada y rejuvenecida es el spilantol, un potente ingrediente con un efecto microrelajante similar al bótox y que utilizamos en nuestra formulación de nuestro sérum equilibrante.
Alivian la irritación y la inflamación, y proporcionan un efecto calmante y suavizante en pieles sensibles. Algunos principios activos calmantes son la alantoína, la avena coloidal y la centella asiática.
Regulan la producción de sebo y previenen la aparición de acné y puntos negros. El ácido salicílico, el zinc y el árbol de té son ingredientes seborreguladores.
Ayudan a reducir las manchas y unificar el tono de la piel. La vitamina C, el ácido kójico y el ácido azelaico son principios activos despigmentantes.
Es importante destacar que:
La piel de cada persona es única y presenta características particulares. Por eso, es fundamental seleccionar productos que contengan los principios activos más adecuados para cada tipo de piel.
A continuación, te presentamos una guía general sobre los principios activos más recomendados para cada tipo de piel:
Cuando hablamos de piel seca, hablamos de una piel que necesita una hidratación profunda y una reparación de la barrera cutánea.
En las cremas que se focalizan en el tratamiento para pieles secas, los principios activos más indicados son:
Estos ingredientes ayudan a retener la humedad, suavizar la piel y fortalecer su barrera protectora.
En el caso de las pieles grasas, hablamos de pieles que requieren regulación del sebo y control del acné. En este caso, los principios activos para la piel grasa que más nos interesan son:
Estos ingredientes ayudan a exfoliar la piel, reducir la producción de sebo, combatir las bacterias causantes del acné y minimizar los poros.
Por último, cuando hablamos de pieles sensibles, los productos que buscamos son aquellos que contengan ingredientes calmantes y no irritantes.
En este caso, los principios activos para la piel sensible más adecuados son:
Estos ingredientes ayudan a reducir la inflamación, calmar la piel y fortalecer su barrera protectora.
La búsqueda del mejor activo para la piel madura es una constante en el mundo de la belleza. Aunque no existe una respuesta única, sí podemos destacar algunos de los ingredientes más efectivos y sus beneficios.
El retinol, derivado de la vitamina A, es considerado el «oro estándar» en el cuidado antiedad. Su eficacia se debe a su capacidad para:
Sin embargo, el retinol también tiene algunas desventajas:
El bakuchiol, un extracto de la semilla de Psoralea corylifolia, se ha posicionado como una excelente alternativa al retinol. Ofrece beneficios similares, pero con menos efectos secundarios:
Además del retinol y del bakuchiol, existen otros principios activos con efecto antiedad para la piel. Toma nota:
Independientemente de los activos para la piel antiedad que utilices, es fundamental proteger tu piel del daño solar.
Los rayos UV son la principal causa del envejecimiento prematuro. Un protector solar de amplio espectro con un SPF de al menos 30 debe ser parte de tu rutina diaria.
El extracto de té verde, por su parte, es un potente antioxidante que neutraliza los radicales libres y protege las células de la piel. Además, tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda a calmar la piel irritada.
Cuando queremos cuidar nuestra piel, tener una rutina que seguir a diario es importante para lograr mantenerla en el mejor estado posible. ¿Cómo debería ser una rutina de piel ideal?
Elimina impurezas, maquillaje y exceso de grasa en la piel. Aplica el jabón o espuma sobre la cara húmeda, masajea suavemente el rostro en movimientos circulares (desde el centro del rostro hacia afuera) y retira con abundante agua.
Nuestro limpiador de referencia, con ingredientes naturales, es la espuma revitalizante de mandarina que limpia y exfolia gracias a la combinación de diferentes ingredientes: enzimas de granada, centella asiática, mandarina, rosa damascena, té verde y extracto de bambú que limpia profundamente, revitaliza y nutre.
El sérum nos ayuda a hidratar y equilibrar la piel. Normalmente basta con aplicar 2-3 gotas de sérum en la palma de tu mano, frotar las manos para calentar el producto y masajear suavemente sobre el rostro y el cuello (intentando evitar el área de los ojos).
Nuestro sérum equilibrante en aceite está formulado con un 95,64% de ingredientes ecológicos con spilantol, camelia y cera de jojoba.
Este paso es imprescindible para aportar una hidratación profunda y los nutrientes necesarios a tu piel. Con la cara bien seca, aplica una cantidad adecuada sobre el rostro y masajea suavemente hasta que se absorba.
Nuestra crema regeneradora iluminadora está formulada con dos tipos de ácido hialurónico de diferentes pesos moleculares para que actúen en diferentes capas de la piel, mejoren la firmeza y proporcionen hidratación y suavidad.
Cuidar tu piel con ingredientes ecológicos y fórmulas efectivas no solo es bueno para ti, también significa apostar por una cosmética más consciente e innovadora. Y no lo decimos solo nosotros: nuestra línea de cuidado facial ha sido premiada en los Beauty Shortlist Awards 2025, los galardones más prestigiosos de la cosmética natural y orgánica.
Los Beauty Shortlist Awards son uno de los premios más prestigiosos e independientes dentro de la industria de la cosmética natural y ecológica.
Además, estos premios son independientes, sin patrocinios ni publicidad, asegurando que los productos sean evaluados únicamente por su calidad y eficacia.
Para ser galardonado, un producto debe cumplir con criterios muy exigentes, entre ellos:
Nuestra espuma limpiadora ha sido reconocida como la mejor en su categoría, y tanto el sérum como la crema han recibido el distintivo Editor’s Choice, un reconocimiento especial del jurado experto.
Esto nos confirma que no solo estamos haciendo las cosas bien, sino que nuestros productos realmente marcan la diferencia.
En función de tu tipo de piel, debes adaptar tu rutina facial para proporcionarle exactamente lo que necesita:
Si tu piel es normal, pero tiende a ser seca, puedes utilizar los 3 productos (espuma/jabón, sérum y crema hidratante) tanto por la mañana como por la noche. Así, conseguirás una hidratación y nutrición extra.
Mientras que si tu piel es normal con tendencia grasa, utiliza el sérum solo en la rutina de noche. Para el día, combina la espuma/jabón y la crema hidratante para controlar el exceso de sebo.





