Té verde: la bebida de la longevidad

Cuando se trata de sumar años de vida, y vida a esos años, el té verde parece estar en el trono de las bebidas para la longevidad.
Algunas culturas lo sabían desde hace tiempo; de hecho, se dice que es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua, pero ahora contamos también con infinidad de estudios que respaldan sus beneficios.
Gracias a ellos podemos decir que el té verde:
- Es rico en antioxidantes.
- Es antiinflamatorio.
- Mejora la salud cardiovascular.
- Mejora la sensibilidad a la insulina.
- Mejora el perfil lipídico.
- Reduce la presión arterial.
- Contiene compuestos que parecen luchar contra algunos tipos de tumores.
- Activa el metabolismo.
- Mejora la función cognitiva.
- Parece tener un efecto neuroprotector.
- Mejora la microbiota bucal.
- Mejora la microbiota intestinal.
Así, beber té verde de forma regular tiene un efecto positivo sobre distintos sistemas fundamentales del cuerpo, lo que se traduce en una mejor salud general y, por consiguiente, en una vida más larga.
Entre los más de cuatro mil compuestos que contiene el té verde, destacan por sus propiedades los flavonoides; entre los flavonoides, las catequinas; y entre las catequinas, una en particular: el galato de epigalocatequina o EGCG, probablemente el compuesto más prometedor del té verde.
En realidad todos los tés (verde, rojo, blanco y negro) provienen de la misma planta, la Camellia sinensis, pero es en función de la parte de la planta que se coseche y del proceso posterior al que se someta (secado, fermentación, etc.) que se considera de una variedad u otra.
Es por esto que todos los tés son ricos en flavonoides, pero el té verde es el que contiene más de todos ellos, de ahí que hayamos removido cielo y tierra para encontrar la mejor variedad para nuestra tienda online de alimentación saludable y ecológica, un té verde de la variedad Sencha, ecológico, japonés y cosechado durante la primavera.
Dos tazas al día te garantizan una buena dosis de todos estos fitonutrientes.
Además, el té verde contiene L-teanina, un compuesto que ayuda a mantener la concentración y a tener la mente despierta y activa. Lo más interesante de este compuesto es que es relajante y contrarresta el efecto estimulante que tienen los tés. Por lo tanto, activa sin crear una falsa energía ni acelera como el café u otros tés. Ideal para tomar por la mañana.
Por cierto, si has bebido alguna vez té verde y su sabor no te ha terminado de gustar, quizá sea porque no estaba bien infusionado.
Las hojas de té verde deben infusionarse en agua a unos 70 °C. Si lo haces con agua hirviendo, como es costumbre en muchas otras infusiones, las hojas liberarán un exceso de taninos, lo que hará que la bebida tenga un sabor demasiado amargo y astringente.
Así que dale otra oportunidad, presta atención al proceso de infusión que verás especificado en el paquete y disfruta de nuestro té verde durante muchos, muchos años.