
¿Es el desayuno la comida más importante del día? Seguro que alguna vez has escuchado la frase, desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un pobre. Pero, ¿tiene alguna base científica esta afirmación?
La idea de que el desayuno es la comida más importante del día y que saltárselo puede tener efectos negativos en el rendimiento, provocarnos cansancio, pérdida de energía o darnos problemas a la hora de mantener un peso normal estaban en nuestra mente hasta hace relativamente poco. Pero por suerte estas ideas han ido cambiando a lo largo del tiempo y podemos decir actualmente que el desayuno no es ni más ni menos importante que la comida o la cena, simplemente se trata de una comida más.
Partiendo de la base de que no es imprescindible desayunar, lo que sí debemos tener en cuenta es que, si lo hacemos, debemos hacerlo bien y esto es algo no tan habitual.
¿Cuánta gente se despierta por la mañana y se toma un tazón de cereales con leche o una tostada con mermelada o algo de bollería? Todos estos desayunos son muy ricos en azúcar y en harinas refinadas, además de ser poco nutritivos.
Esto provoca una sensación de energía efímera que se acaba convirtiendo a las pocas horas en más hambre y en sensación de somnolencia (a causa del desajuste que provocan en nuestros niveles de glucosa e insulina).
El problema no se centra únicamente en esta sintomatología que nos genera, sino en que acabamos desplazando otros alimentos mucho más beneficiosos e interesantes para nuestra salud.
Aunque lo ideal es desayunar salado, el dulce también puede tener cabida en nuestras mañanas. Así que si eres de dulce no te preocupes, porque puedes hacer un desayuno dulce, pero es importante que este sea sin azúcar u otros edulcorantes, y que siempre esté acompañado de una buena dosis de grasas y de proteína, porque de esta manera seremos capaces de regular mejor esa subida de glucosa en sangre.
Una de nuestras formas dulces favoritas de empezar las mañanas es con una buena granola.
La granola es una combinación de frutos secos, semillas, cereales (generalmente avena) y, en ocasiones, frutas deshidratadas que se suele acompañar de yogur o kéfir y de fruta fresca en los desayunos o en la merienda.
Es una combinación que nos gusta mucho porque incluye una buena dosis de fibra (normalmente gracias al cereal o pseudocereal que incorpora), proteínas (principalmente gracias a los frutos secos y semillas), vitaminas y minerales (como la A, B6, Folato, calcio, zinc, hierro, ácido fólico, niacina…) y grasas saludables (también de parte de los frutos secos y las semillas).
El problema de las granolas que encontramos en supermercados convencionales es que a menudo vienen con azúcares añadidos y que, además, casi siempre utilizan cereales y harinas con los que no congeniamos mucho como el trigo o la avena.
En Como Como Foods siempre optamos por ofreceros las opciones más saludables. En esta ocasión hemos preparado dos deliciosas granolas, libres de azúcar (por supuesto) y en las que utilizamos el trigo sarraceno y el coco como sustitutos de la avena.
Sin lugar a dudas, el trigo sarraceno es nuestro pseudocereal favorito. Destaca por ser:
Nuestro otro gran aliado es el coco. Durante años se tuvo miedo al coco, especialmente a su aceite, pero se ha visto que sus beneficios pueden ser muchos. El coco:
La granola es un desayuno buenísimo y lo mejor es que es muy versátil. Tomarla acompañada de yogur y frutas puede ser una buena muy idea. Pero te traemos algunas ideas más para que tus desayunos sean los más variados y atractivos posibles.





