Sartén de acero inoxidable sin antiadherente 20cm
Perfecta para pequeñas cantidades
33,90 €
En la búsqueda de una alimentación saludable, no solo debemos prestar atención a los ingredientes que consumimos, sino también a los utensilios que utilizamos para cocinarlos.
Las sartenes tradicionales, si bien son un elemento básico en cualquier cocina, pueden contener sustancias nocivas que, con el tiempo, pueden afectar a nuestra salud.
En este artículo, te guiaremos por el mundo de las sartenes sin tóxicos, y te propondremos las alternativas más seguras y sostenibles para que cocines con total tranquilidad.
Te explicaremos cómo identificarlas, cuáles son los materiales más recomendables, compartiremos nuestras mejores opciones y, por último, abordaremos el impacto medioambiental de las sartenes con tóxicos.
Desafortunadamente, no existe un sello o certificación universal que garantice que una sartén esté libre de sustancias tóxicas. Sin embargo, hay algunos criterios que puedes seguir para identificar las sartenes más seguras:
| CRITERIO | QUÉ HACER |
| Materiales | Busca sartenes fabricadas con materiales no tóxicos como el acero inoxidable, el hierro, el titanio o el vidrio. |
| Lee las etiquetas cuidadosamente | Busca frases como «libre de PFOA», «libre de PTFE», «sin BPA», «no tóxico» o «libre de antiadherentes». Ten cuidado con etiquetas vagas como «natural» o «ecológico»: no siempre significan que la sartén esté libre de tóxicos. |
| Evita el recubrimiento antiadherente | Muchas sartenes contienen sustancias químicas como el PFOA, el PTFE, el PFOS o BPA, asociadas a problemas de salud. Huye siempre de los antiadherentes. |
| Transparencia | Elige marcas que sean transparentes sobre los materiales que utilizan y que proporcionen información detallada sobre sus procesos de fabricación. |
| Pregunta en tiendas especializadas | Los empleados de tiendas especializadas en cocina pueden ayudarte a encontrar sartenes libres de tóxicos. |
Es importante estar atento al greenwashing, una estrategia de marketing utilizada por algunas empresas para hacer pasar sus productos por más ecológicos o saludables de lo que realmente son.
Por ley, a diferencia de lo que sucede con productos alimentarios, las marcas de este tipo de productos no están obligadas a poner los ingredientes en la parte de detrás de las etiquetas.
Por mucho que ponga que es sostenible, 100% reciclable, libre de PFOA o PFTE o níquel, no es suficiente. Es importante que leas atentamente las etiquetas y busques información de fuentes confiables antes de comprar una sartén.
También debes de tener en cuenta que algunos fabricantes pueden no ser transparentes sobre los ingredientes de sus productos. Si no tienes la seguridad de si una sartén está libre de tóxicos, es mejor evitarla.
Desde el año 2006, existe una normativa en la Unión Europea que establece niveles máximos de contaminantes en alimentos, incluyendo los PFAS (sustancias perfluoroalquiladas).
En 2017, se emitió una recomendación para prohibir la fabricación, comercialización y uso del ácido perfluorooctanoico (PFOA) a partir del año 2020.
Sin embargo, debido al lento proceso de implementación de nuevas leyes y regulaciones, se estableció una moratoria en el cumplimiento de estas normas. Inicialmente, esta moratoria estaba prevista para finalizar en 2024, pero se ha extendido hasta 2026/27.
Por ello, es especialmente importante investigar y elegir sartenes de fabricantes que cumplan con las regulaciones de la UE. Porque de momento, aunque la industria busca alternativas a los PFAS, parece que hasta ahora no existe ningún compuesto con las mismas propiedades.
Si queremos escoger una sartén de calidad es muy importante evitar aquellos productos más tóxicos en nuestras cocinas. Ya que tarde o temprano acabaremos ingiriéndolos.
Hay toda una serie de materiales que no deberían formar parte de los utensilios de cocina. Entre los materiales más tóxicos destacamos los siguientes:
A día de hoy no existe ningún antiadherente que consideremos seguro. Aunque el PFOA ya está prohibido, muchos recubrimientos antiadherentes actuales contienen otras sustancias que pertenecen al grupo de los PFAS (compuestos perfluorados), igualmente tóxicos y persistentes.
Estos se han relacionado con alteraciones hormonales, problemas tiroideos, disrupciones metabólicas, infertilidad y algunos tipos de cáncer. La industria busca alternativas, pero mientras sigan siendo compuestos fluorados, no serán realmente seguros.
No te dejes llevar por etiquetas como «PFOA-free» o «cerámica antiadherente»: hoy por hoy, no existe ningún recubrimiento antiadherente totalmente inocuo.
Además, el impacto ambiental de los PFAS es enorme. Se acumulan en suelos, aguas y organismos vivos y, por su persistencia, ya se les conoce como químicos eternos: uno de los mayores desastres ambientales del siglo.
El aluminio es un metal que puede liberarse al calentarse, especialmente si entra en contacto con alimentos ácidos. Aunque el cuerpo lo elimina principalmente por vía urinaria, un exceso o una capacidad reducida para eliminarlo puede provocar acumulación en órganos como los huesos, el hígado o los riñones, y además es neurotóxico.
Diversos estudios han relacionado niveles elevados de aluminio en el cerebro con una mayor incidencia de enfermedades neurodegenerativas, especialmente el Alzheimer.
Evita el uso de cazos, sartenes, bandejas, ollas o papel de aluminio para calentar o almacenar alimentos calientes, así como su uso con alimentos ácidos como frutas o tomates.
El plástico, con el uso, el calor y el tiempo, se degrada y libera sustancias, no es estable e inerte.
Estos compuestos pueden actuar como disruptores endocrinos, además de interferir en el sistema hormonal incluso en dosis muy pequeñas, lo que desencadena problemas de fertilidad, trastornos del desarrollo, aumento de riesgo de cáncer hormonodependiente, como el de próstata o el de mama, problemas metabólicos (obesidad, resistencia a la insulina y diabetes tipo 2) y alteraciones del sistema inmunitario.
Aunque ponga BPA-free o apto para uso alimentario, la mayoría de plásticos contienen bisfenoles con estructuras similares al bisfenol A y efectos parecidos sobre el organismo.
Usa frascos de vidrio, de acero inoxidable o de cerámica para guardar la comida. Y en lugar de las tablas de cortar de plástico, elige una de madera maciza, mucho más segura y sostenible.
No somos partidarias del uso de silicona. La silicona puede liberar siloxanos cuando entra en contacto con grasa y temperatura elevada. Sustancias que están en la lista de sustancias extremadamente preocupantes (SVHC) de la UE: se sospecha que alteran el sistema endocrino y, en ciertos casos, pueden afectar la fertilidad.
Además, hay un estudio que dictaminó que también pueden liberarse dimeticonas, hidrocarburos aromáticos policíclicos, bisfenoles y ftalatos, utilizados como aditivos.
Ahora que ya conoces los materiales con más tóxicos, es hora de compartir contigo los materiales más saludables. Aquí tienes una comparativa rápida antes de entrar en el detalle de cada uno:
| MATERIAL | SEGURIDAD | DURABILIDAD | MANTENIMIENTO | PRECIO | IDEAL PARA: |
| Hierro mineral/fundido | Muy alta (no tóxico) | Alta, si se cuida bien | Requiere curado y engrasado, riesgo de óxido | Medio | Sellar carnes y altas temperaturas |
| Hierro fundido esmaltado | Muy alta (no tóxico) | Muy alta | Bajo, apto lavavajillas | Medio-alto | Quien busca robustez sin complicaciones de mantenimiento |
| Acero inoxidable | Muy alta (sin antiadherente) | Muy alta | Bajo | Medio | Uso diario, todo tipo de cocinas |
| Titanio | Alta (titanio puro, libre de niquel) | Muy alta, gran resistencia al rayado | Bajo | Medio -alto (versión tricapa accesible) | Alergia al níquel o cocciones largas con ingredientes ácidos. |
| Vidrio | Muy alta (material inerte) | Media (frágil) | Bajo | Medio-alto | Quien busca ver la cocción |
El acero inoxidable se posiciona como uno de los materiales más seguros y recomendables para cocinar y es de nuestros preferidos. Entre sus principales beneficios destacan:
Sí: el titanio es un material seguro y libre de sustancias tóxicas para cocinar. Suele tratarse de un material premium, con un precio más elevado que el acero inoxidable estándar, debido a su mayor calidad y a un procesamiento más complejo.
En Como Como Foods hemos conseguido que esa ventaja no tenga por qué salir cara: nuestra sartén de titanio es accesible para todos los bolsillos gracias a su estructura tricapa.
Esta estructura combina tres materiales de alta calidad, donde cada uno desempeña una función específica:
No existe una única sartén perfecta para todo el mundo, sino un material más adecuado según lo que más te importe en la cocina.
Si cocinas de todo un poco y priorizas la versatilidad, el acero inoxidable sigue siendo un valor seguro para la mayoría de hogares. Si en cambio tienes la piel sensible al níquel, o sueles preparar guisos, salsas o marinados con tomate, limón o vinagre durante cocciones largas, el titanio te da un margen extra: al no reaccionar con los alimentos, mantiene intacto tanto el sabor como la seguridad del plato.
En ambos casos cocinas sin PFAS ni antiadherentes. Al final, la elección tiene menos que ver con cuál es «mejor» y más con qué sueles cocinar y cómo.
Basándonos en los criterios mencionados anteriormente, esta sería nuestra selección de las sartenes menos tóxicas:
En Como Como Foods nos preocupamos por los alimentos, pero también por todos los materiales que utilizamos para cocinarlos. Por eso, hemos seleccionado específicamente las mejores sartenes sin tóxicos del mercado, en dos versiones: acero inoxidable y titanio.
No nos hemos decantado por estos dos materiales solo por seguridad y durabilidad. También tienen un mantenimiento sencillo, sin necesidad de curado ni engrasado como las de hierro mineral. Y además son opciones competitivas en precio: el acero inoxidable ya lo era, y ahora, con la versión de titanio tricapa, sumamos otra alternativa saludable asequible.
Ambas líneas están disponibles en los mismos tres tamaños —28, 24 y 20 cm—, para que elijas según la cantidad de gente que seáis en casa o cuánto sueles cocinar de una vez.
Las dos requieren un pequeño aprendizaje antes de dominarlas del todo: a diferencia del antiadherente, hay que tener en cuenta si la receta pide inicio en frío o en caliente. Aquí te explicamos cómo cocinar con sartenes sin antiadherente con los dos métodos.
El mantenimiento es sencillo en ambas: basta un estropajo y el lavavajillas habitual para el día a día. Si hay restos pegados, un remojo previo o un estropajo de acero inoxidable suelen resolverlo, y para manchas persistentes, un breve hervor con agua y vinagre las deja como nuevas.
Descubre toda la gama de sartenes sin tóxicos de Como Como Foods.
Tras la «crisis del teflón», las sartenes blancas de cerámica se posicionaron como una opción más segura y antiadherente. Sin embargo, las sartenes de cerámica también pueden ser perjudiciales para la salud.
Las sartenes de cerámica económicas suelen deteriorarse rápidamente. Además, algunas termocerámicas contienen disolventes y nanopartículas que podrían liberarse a los alimentos con efectos inciertos para la salud.
Otro problema que tienen es que debajo del revestimiento cerámico suele haber un fondo de aluminio. Así que si la sartén se raya, este aluminio puede entrar en contacto con los alimentos, lo que no es recomendable.
Las sartenes «a la piedra» o «granito» son, en realidad, termocerámicas teñidas y presentan los mismos inconvenientes que las anteriores.
De hecho, en un comunicado de la OCU se evidenció como en las sartenes de piedra se encontraba el mismo teflón que en las sartenes antiadherentes.
Por tanto, es mejor evitar las sartenes de piedra, ya que contienen sustancias tóxicas en su composición, y estas pueden tener un impacto negativo en la salud.
Las sartenes con tóxicos contienen compuestos químicos que se han asociado con diversos problemas de salud. Si bien la prohibición del PFOA en 2020 ha sido un avance significativo, aún existen algunos compuestos en sartenes que podrían suponer un riesgo para la salud.
Alteraciones en la tiroides: Algunos estudios sugieren que la exposición a PFAS puede interferir con la producción y función de las hormonas tiroideas.
| ÁMBITO | IMPACTO |
| Contaminación del agua | Los compuestos perfluorados son muy persistentes y pueden contaminar el agua potable y el medioambiente durante mucho tiempo. Además, pueden acumularse en los organismos acuáticos y dañar su salud y reproducción. |
| Contaminación del suelo | Pueden llegar al suelo a través del vertido de residuos. Persisten mucho tiempo y pueden contaminar los cultivos. |
| Contaminación del aire | El sobrecalentamiento de estas sustancias puede liberar gases tóxicos a la atmósfera, provocando problemas respiratorios, entre otras consecuencias. |
| Daño a la vida silvestre | Se acumulan en la cadena alimentaria y afectan a animales, desde los organismos más pequeños hasta los depredadores superiores. Pueden contribuir a la pérdida de biodiversidad en ecosistemas terrestres y acuáticos. |
| Dificultad para el reciclaje | Las sartenes antiadherentes con recubrimientos tóxicos son difíciles de reciclar y a menudo terminan en vertederos, donde liberan sustancias químicas nocivas al medioambiente. |
Es importante reciclar las sartenes rayadas de manera responsable para evitar que los materiales tóxicos acaben en el medioambiente.
La vida útil de las sartenes varía dependiendo del uso que les demos y el cuidado que les brindemos. Si se utilizan sartenes como las que hemos propuesto más arriba y las cuidamos de forma adecuada, podremos mantenerlas durante toda la vida sin problema.
Sin embargo, si hablamos de sartenes con antiadherentes u otros materiales poco recomendados, en el momento en el que llegan al final de su ciclo de vida, es fácil que nos preguntemos dónde tirarlas.
Las sartenes, al igual que otros elementos que no son envases propiamente dichos, deben depositarse en el punto limpio. Este proceso se debe a que las sartenes están compuestas por diferentes componentes que requieren un tratamiento especial.
Ollas, cacerolas e incluso cubiertos también deben ir a parar a este lugar.
Las sartenes se clasifican en dos grandes grupos: materiales ferrosos —procedentes del hierro y el acero inoxidable—, y materiales no ferrosos, que incluyen residuos como el cobre, estaño, plomo, aluminio, entre otros.
Pero lo más importante es que pueden reciclarse casi infinitamente sin perder calidad y, aunque el proceso sea extenso, es bastante sencillo:
Con las sartenes recicladas, se pueden producir una cantidad de objetos extensa. Principalmente, se generan aerosoles, latas, tarros, electrodomésticos o piezas para el sector industrial y automovilístico.





