Volverás a comer kétchup
El precio original era: 2,90 €.2,32 €El precio actual es: 2,32 €.
Este kétchup está elaborado con más de un 80 % de pasta de tomate, compota de manzana y vinagre de manzana ecológico. Se cocina lentamente para evaporar parte del agua del tomate y concentrar así todo su sabor, su color… y sus beneficios.
Gracias a este proceso, se potencian antioxidantes tan valiosos como el licopeno, el betacaroteno y la luteína, tres compuestos que protegen tus células del estrés oxidativo y cuidan tu salud visual, cardiovascular y cutánea.
Sabemos que no vas a comprar este kétchup pensando en su perfil nutricional. Pero podrías. Lo vas a comprar —y repetirás— porque está buenísimo, porque te lo van a pedir en casa y porque, después de mucho tiempo, volverás a disfrutar del kétchup… sin tragarte media cucharada de azúcar en cada bocado.
Solo 6,4 g de azúcares naturales por cada 100 ml. Es decir, una tercera parte que los kétchups industriales. Y aquí el dulzor viene de la fruta, no de azúcares refinados ni jarabes.
Pasta de tomate, manzana y vinagre de manzana. Todo ecológico. Nada de conservantes, espesantes ni colorantes.
Sin ingredientes de origen animal ni alérgenos. Ideal para veganos, vegetarianos o personas con intolerancias.
Más sostenible, más limpio, más práctico. Aprovechas hasta la última cucharada y no dejas salsa atrapada ni residuos plásticos.
Con lo de siempre: hamburguesas, salchichas, patatas fritas, palitos de boniato… ¿Quieres probar algo diferente? Haz una salsa brava exprés: añade una cucharadita de nuestro kétchup a un chorrito de aceite de oliva virgen extrapicante y mezcla bien. Tendrás un aperitivo sorprendente listo en segundos.
De fácil digestión, nos aporta fibra soluble y los azúcares propios de la manzana, teniendo en cuenta que tiene unos niveles de fructosa más bajos que otros endulzantes naturales que se utilizan como sustitutos del azúcar refinado.
Gran digestivo y antimicrobiano, que además nos ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre.
Esta reducción de tomate cocido aumenta todo el sabor y color del tomate, además de conseguir una concentración más elevada de antioxidantes como el licopeno y que sea mucho más fácil de ser absorbido por nuestro sistema digestivo.
Hasta 10–12 días en el frigorífico. Recuerda cerrarlo bien y mantenerlo refrigerado.
Sí. Su contenido reducido en azúcares y la ausencia total de aditivos lo hacen una opción segura y saludable para todas las edades.
Claro. Es perfecto para dar sabor a salsas caseras (como brava, rosa o barbacoa), vinagretas, e incluso masas de albóndigas.