Chocolate con almendras y canela ecológico
Sin azúcar ni edulcorantes
El precio original era: 5,99 €.5,39 €El precio actual es: 5,39 €.
Los helados son una de las principales elecciones para disfrutar de un postre refrescante cuando el calor aprieta. Pero, en contra de lo que creemos, la mayoría de los helados que encontramos en el mercado, como son muy ricos en azúcar, aumentan nuestra deshidratación y sensación de sed.
Descubre en este artículo recetas caseras de helados bajos en azúcar, y consejos para identificar helados saludables. Así podrás disfrutar de este pequeño placer sin culpa y sin añadir un extra de calorías vacías a tu dieta.
Los helados que encontramos en los supermercados suelen ser ricos en grasas, azúcares y aditivos y aportan muy pocos nutrientes a nuestra alimentación, lo que los convierte en una opción poco saludable para consumir regularmente.
Aunque no todos los helados son iguales, existen dos grandes tipos de helados:
En este grupo podemos incluir los granizados, pues su composición es muy parecida. Sus ingredientes principales son agua, fruta y azúcar o edulcorante, que se añade para rebajar la acidez de las frutas y aumentar el sabor y, normalmente, también llevan colorantes y potenciadores del sabor.
Estos suelen ser los helados menos calóricos, pero también más pobres nutricionalmente, puesto que no contienen ni proteínas ni grasas; solo contienen azúcar y agua. Aunque en su composición lleven fruta, no es lo mismo consumir la fruta entera, que consumir fruta triturada, donde hay mucho más azúcar libre y donde en el proceso de elaboración se pierden todas las vitaminas.
Estos se elaboran con una base de materia grasa a la que se le añade fruta, chocolate, vainilla, café, frutos secos, galleta… para dar sabor.
Estos helados son ricos en grasas, generalmente grasas de dudosa calidad, y azúcares. Nutricionalmente, pueden ser ligeramente más interesantes que los helados de hielo si llevan ingredientes de primera calidad. Aunque siempre será mejor hacer tus propios helados, ya que puedes escoger los ingredientes y ajustar la cantidad de azúcar. Si te faltan ganas o tiempo para hacerlo tú misma, te dejamos algunos consejos para escoger la opción más saludable del mercado.
Ahora que ya conoces los tipos de helados más comunes, compartimos contigo algunos criterios que debes de tener en cuenta para elegir la mejor opción saludable. Sigue leyendo para saber cómo debes hacerlo:
Descarta aquellos helados que contengan niveles muy elevados de azúcar. Son la mayoría de los que encontramos en el mercado.
Dos bolas de helado pequeñas pueden aportar hasta 35 g de azúcar, y un polo de hielo, un poco menos, unos 15-20 gramos de azúcar.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la ingesta diaria máxima de azúcar debería ser de 25 gramos para adultos y 16 gramos para niños.
Esto significa que con un solo helado podríamos alcanzar el límite diario recomendado de azúcar.
Aunque son helados bajos en calorías, no son para nada una buena alternativa. Los edulcorantes alteran el sistema digestivo y dañan el equilibrio de la microbiota. No te dejes engañar por los eslóganes o sellos de helados con etiquetas como 0% azúcares añadidos, ya que llevarán edulcorantes. ¡Descártalos!
Descarta los que llevan aditivos artificiales como colorantes, saborizantes y conservantes.
Prescinde de aquellos con grasas refinadas o hidrogenadas en su composición. Busca aquellos que lleven grasas de calidad.
Si vas a comprar un helado en una heladería, elige sabores reconocibles. Huye de los sabores que no te recuerden a alimentos reales y evita los de colores chillones.
No te fíes de las opciones 0% azúcares, llevarán edulcorantes que no son para nada una buena opción en cuanto al sistema digestivo, y si pone light o 0% grasas, debes revisar los niveles de azúcar y la calidad de estas grasas. Un helado nunca será una buena opción si estamos a dieta. Pero si te apetece mucho, mejor escoge un helado tipo polo o un granizado. ¡Eso sí!, mucho mejor que los prepares tú, así no llevarán un exceso de azúcares como la mayoría de los helados comerciales.
Los helados son más un capricho que un alimento; son un extra en nuestra dieta. Más que valorar lo que nos aportan, debemos revisar que lo que nos aportan no tire por tierra nuestra dieta.
Los helados cremosos, a nivel nutricional, si los ingredientes son de primera calidad, son los más interesantes, sin perder de vista que nunca dejarán de ser un extra.
Actualmente, en el mercado, hay las versiones mini de muchos helados y aunque siguen siendo un capricho, es mejor escoger estas versiones pequeñas que sus versiones originales. Te quitarán el gusanillo del helado, pero la cantidad de calorías y azúcares a tu dieta serán menores.
Recuerda que las recomendaciones oficiales marcan que los adultos no deberían consumir más de entre 44-75 g de grasa al día, y reducir el consumo de azúcar a no más de 25 g al día.
Una versión original de helado cremoso de nata y cubierta de chocolate negro crujiente tiene 22 g de grasas. Esto representa la mitad de todas las grasas diarias que deberíamos consumir en un día.
Estas grasas no deben desplazar las grasas de calidad que debemos incluir sí o sí en nuestra dieta diaria, a partir de frutos secos, pescado azul, aceite de oliva virgen, aceitunas, aguacate…
Si escogemos un helado de hielo en vez de uno cremoso, la cantidad de azúcar por unidad igualará a todo el azúcar diario recomendado para un adulto. Es muy importante tenerlo en cuenta en caso de los niños, puesto que un solo helado supera la cantidad de azúcar máxima recomendada.
Si te quieres dar un capricho con un helado, adelante, pero escoge siempre que puedas sus versiones mini o, mejor aún, hazlo tú mismo en casa. Ya verás que hacer un helado casero saludable es muy rápido si tienes la previsión de congelar la fruta previamente.
Los helados más saludables siempre van a ser aquellos que hagamos nosotros en casa, pues podemos escoger ingredientes de calidad y ajustar la cantidad de azúcar que llevan.
La clave para preparar helados saludables en casa es tener en cuenta que deben tener 3 elementos claves:
El helado cremoso perfecto contiene una fuente de grasa saludable que evitará que se hagan cristales de hielo gruesos. Algunas de las bases que puedes utilizar son:
La fruta aportará dulzor al helado; cuanto más madura sea, ¡más dulce será el helado! Ten la fruta a trozos congelada y ya verás que así prepararás un helado casero saludable en menos de cinco minutos.
Y para terminar de redondear un helado casero, elige la cobertura que más te guste. Aquí la imaginación es la clave, hay mil combinaciones de sabor y de color posibles.
Para empezar a introducirte en el mundo de los helados caseros saludables, descubre nuestras 6 propuestas. Hay mil combinaciones posibles, solo debes ponerle imaginación.
Ingredientes
Elaboración
Ingredientes
Elaboración
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Elaboración
Ingredientes
Elaboración
Ingredientes
Elaboración
Ingredientes
Elaboración
La Thermomix puede ser una gran ayuda para preparar recetas de helados saludables. Su gran potencia permite picar la fruta congelada de una forma rápida y eficaz, y dejar un helado cremoso de forma muy rápida. Cualquiera de las recetas anteriores en las que debes picar fruta congelada te será mucho más fácil si utilizas la Thermomix.
En el caso de querer preparar un granizado, el uso de la Thermomix sí que es clave, ya que facilita mucho su preparación.
Ingredientes
Elaboración
Ahora que conoces cómo preparar helados saludables en casa, puedes disfrutar de estos deliciosos postres sin preocupaciones. ¡Anímate a probar estas recetas y dale un toque saludable a tus días de verano!





