Para cuando no tienes tiempo de pisar la cocina
9,90 €
Tener siempre a mano un tarro de filetes de caballa en conserva es una decisión inteligente para quienes buscan alimentación saludable, rápida y deliciosa.
La caballa es un pescado azul muy valorado por su alto contenido en nutrientes esenciales que apoyan tu bienestar general.
Además, su textura y sabor suaves hacen que sea un ingrediente muy versátil en la cocina.
La caballa es una excelente fuente de proteína de alta calidad, imprescindible para reparar tejidos y mantener la masa muscular.
Además, es rica en ácidos grasos omega-3 (EPA y DHA), que son fundamentales para la salud cardiovascular y cerebral.
Nuestro cuerpo no produce omega-3, por eso hay que obtenerlo a través de la dieta, y el pescado azul es la mejor fuente.
Los omega-3 ayudan a:
Además del omega-3, esta caballa aporta una combinación completa de vitaminas y minerales que contribuyen a tu bienestar:
La caballa en conserva es un producto práctico que mantiene intactas sus propiedades nutricionales.
Nuestra caballa está cocinada al vapor y conservada en aceite de oliva virgen extra ecológico, que protege el sabor del pescado y aporta grasas saludables.
Además, no contiene aditivos ni conservantes artificiales, es 100% natural y está lista para consumir en cualquier momento.
Fáciles, rápidas y llenas de sabor con nuestros productos naturales.
Rica en potasio, fósforo, yodo, vitaminas liposolubles y omega-3. Ideal para la salud cardiovascular, la reducción de la inflamación y la salud del cerebro. Bajo contenido en mercurio.
El aceite de mayor calidad nutricional y sensorial. Conserva intactos todos sus antioxidantes, polifenoles y vitaminas. Mayor estabilidad frente a la oxidación y un perfil organoléptico más completo.
Nuestra caballa es una fuente excepcional de omega-3, proteínas de alta calidad y minerales esenciales sin aditivos ni conservantes artificiales. Además, se envasa en aceite de oliva virgen extra de primera calidad, lo que potencia su sabor y la mantiene en su mejor estado.
El omega-3 es un nutriente esencial que solo podemos obtener a través de la alimentación. No todas las conservas de pescado tienen la misma cantidad de este ácido graso, pero nuestra caballa destaca por su riqueza en omega-3, que contribuye a la salud cardiovascular, el rendimiento cognitivo y la reducción de la inflamación.
El aceite de oliva virgen extra ecológico que acompaña la caballa aporta grasas saludables y sabor, por lo que depende de la preferencia personal. Si quieres reducir calorías, puedes escurrir parte del aceite.
Para mantener su frescura, una vez abierto el tarro, hay que conservar la caballa en el frigorífico, asegurándose de que los filetes queden cubiertos con su propio aceite. Así se mantiene su textura y sabor intactos durante los siguientes 3-4 días.
Está lista para comer y su textura es tan tierna que no necesita más preparación. Se puede disfrutar directamente del tarro o incluir en recetas rápidas y deliciosas, como una ensalada, una pizza o incluso un paté de caballa casero.
Los ácidos grasos omega-3 de la caballa ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL (“malo”) y a aumentar el colesterol HDL (“bueno”), lo que contribuye a mejorar la salud cardiovascular y prevenir enfermedades del corazón, siempre y cuando este consumo se acompañe de otros hábitos cardiosaludables.
Incorporar pescado azul, como la caballa, dos o tres veces por semana, es recomendable para aprovechar sus beneficios dentro de una dieta equilibrada. Puedes alternarla con otros pescados azules o fuentes de omega-3, como el salmón salvaje o las sardinas.