Una vinagreta puede llevar cualquier plato insulso o con poca gracia a otro nivel sin tener que hacer grandes esfuerzos en la cocina.
La palabra vinagreta proviene del francés vinaigrette y consiste en una salsa fría que se elabora a partir de una mezcla de un medio ácido (generalmente vinagre, aunque también se puede utilizar limón) acompañado de un medio graso (como aceite de oliva, mayonesa, yogur, nata agria…).
Las vinagretas son una maravillosa forma de darle gracia a cualquier plato. En general se utilizan para aliñar ensaladas, pero más allá de los crudos también acompaña a la perfección a legumbres, verduras cocidas, pescados, mariscos y carnes blancas.
A nosotros nos encanta especialmente la vinagreta de mostaza, ya que queda de maravilla en prácticamente cualquier combinación.
La vinagreta de mostaza se prepara originalmente con aceite de oliva, zumo de limón, mostaza, vinagre de manzana, miel, sal y pimienta negra.
De todas formas, también podemos encontrar variantes, como la vinagreta de mostaza light o la vinagreta de mostaza sin miel (preparada con aceite de oliva, vinagre de vino blanco, mostaza, sal y pimienta).
Hacer las cosas bien es importante, no únicamente para conseguir salud a través de la alimentación (algo que siempre defendemos) sino para poder disfrutar a través de ella. La parte organoléptica también es muy necesaria, porque si, además de comer sano, disfrutamos de la comida, esto nos ayuda aún más a mantenernos en el buen camino.
Encontrar vinagretas saludables en el mercado es muy complicado: casi todas llevan azúcar o algún tipo de endulzante o ingredientes poco saludables.
Nuestra vinagreta de mostaza está elaborada con vinagre de manzana sin pasteurizar, mostaza, ajo, cúrcuma, levadura nutricional, aceite de oliva virgen extra y sal. Como ves, no lleva ningún endulzante, pero te aseguramos que, aun así, está increíble, además de ser mucho más saludable.
Al igual que sucede con la familia de las coles, es rica en glucosinolatos, unos compuestos azufrados que le otorgan propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Por si fuera poco, hemos decidido incorporar en nuestra vinagreta de mostaza otra de las especias más medicinales, antiinflamatorias y antimicrobianas, la cúrcuma. Y levadura nutricional, una levadura inactiva y rica en vitaminas del grupo B.También lleva vinagre de manzana sin pasteurizar, que nos ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre, además de ser un gran digestivo y antimicrobiano, y aceite de oliva virgen extra, la mejor grasa para nuestra salud cardiovascular.
La vinagreta de mostaza combina con prácticamente cualquier plato, pero te dejamos aquí algunas ideas.
Realmente la vinagreta de mostaza queda buenísima encima de cualquier plato, así que combínala con cualquier preparación que te apetezca.





