En este artículo, desentrañaremos el mundo de las grasas, y te enseñaremos a identificar las grasas saludables en las etiquetas de los alimentos.
Por fin, descubrirás cuáles son las grasas beneficiosas para tu salud, cuáles debes evitar y en qué alimentos puedes encontrarlas.
Además, también resolveremos algunas dudas comunes sobre las grasas, como el papel del aguacate en el colesterol y qué tipo de grasa es mejor para perder peso.
Las grasas saludables son esenciales para el buen funcionamiento del organismo, y se suelen dividir en dos tipos principales:
Las grasas insaturadas son un tipo específico de grasa que se encuentra en muchos alimentos, especialmente en aquellos de origen vegetal y en ciertos pescados.
A nivel molecular, lo que las distingue es la presencia de dobles enlaces en su cadena de ácidos grasos.
Imagina una cadena de cuentas. En las grasas saturadas, estas cuentas estarían unidas una a otra de forma lineal. En las grasas insaturadas, en cambio, algunas de estas cuentas están unidas de forma que forman un pequeño «codo» o doblez. Estos «codos» son los dobles enlaces.
Según el número de dobles enlaces, las grasas insaturadas pueden ser:
Los ácidos grasos tienen una estructura química en la que no hay dobles enlaces. Encontramos este tipo de grasas principalmente en alimentos de origen animal como carnes rojas, y lácteos enteros, así como en algunos aceites vegetales como el de palma y coco, pero también en la mantequilla y el ghee.
Es cierto que este tipo de grasas se han relacionado muchas veces con problemas de salud, pero es importante tener presente que no todas las grasas saturadas son perjudiciales. Por ejemplo, al aceite de coco virgen se le atribuyen beneficios antiinflamatorios, inmunomoduladores y antioxidantes, entre otros.
Para mantener una buena salud, es importante limitar el consumo de, especialmente, un tipo de grasas:
Las grasas trans son las peores grasas para la salud. Se forman cuando los aceites líquidos se convierten en grasas sólidas a través de un proceso llamado hidrogenación, que es común en alimentos procesados como margarinas, productos de pastelería industrial y frituras. También se incrementa su presencia en los procesos de refinado y en el calentamiento de aceites y grasas a temperaturas altas.
Estas grasas las solemos encontrar en los productos bajo el nombre de grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas. Además, actualmente, este tipo de grasas se han de detallar en la información nutricional.
Se obliga a especificarlo en la etiqueta porque se considera que este tipo de grasas no son saludables y tienen efectos dañinos en el organismo.
“La OMS recomienda que este tipo de grasas sea inferior al 1% de la ingesta calórica total” (consulta las recomendaciones OMS sobre las grasas).
Las grasas trans aumentan el colesterol «malo» (LDL) y disminuyen el colesterol «bueno» (HDL), lo que eleva el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Como hemos indicado un poco más arriba, las grasas saludables son las insaturadas y las saturadas. Aunque siempre debemos revisar que estas grasas provengan de alimentos de calidad. Incluir una variedad de estas grasas en la dieta diaria es esencial para una buena salud.
Mientras recorres los pasillos de los supermercados, es probable que te encuentres con diferentes reclamos, eslóganes o sellos referentes al etiquetado de las grasas. A continuación, compartimos los reclamos más habituales:
En el mercado encontramos muchos alimentos ricos en grasas saludables como:
Como el salmón, la caballa, el jurel, la melva y las sardinas, que son ricos en omega-3. Es importante que estos pescados se conserven en agua o en aceite de oliva virgen extra, para evitar que las grasas se oxiden. En Como Como Foods, tienes disponibles opciones tanto en AOVE como al natural de las conservas de pescado.
Almendras, nueces y avellanas, que ofrecen una combinación de grasas saludables, fibra y proteínas. Evita aquellos frutos secos que vengan con azúcar, fritos o salados.
El aceite de oliva o el de aguacate son excelentes opciones para cocinar o aderezar ensaladas. Como siempre, es importante que sean aceites vírgenes.
Las salsas también pueden ser una buena fuente de grasas saludables. Por ejemplo, un pesto, una salsa romesco o la salsa de tahina.
Las aceitunas son ricas especialmente en grasas monoinsaturadas. Al consumirlas es importante leer bien la etiqueta y asegurarnos de que no ponga glutamato monosódico o potenciadores de sabor.Nuestras aceitunas Kalamata con hierbas aromáticas no incluyen aditivos ni mucho menos potenciadores de sabor. Son suaves y totalmente adictivas, y destacan por su contenido en polifenoles, unos potentes antioxidantes.
El cacao contiene tanto grasas saturadas como insaturadas. El chocolate puede ser una buena alternativa, siempre y cuando compremos uno con un alto porcentaje de cacao. En Como Como Foods, tienes tanto opciones de cacao puro 100% en polvo como tabletas de chocolate con sabores y 100% cacao.
Aunque a lo largo del artículo hemos compartido información vital sobre las grasas en los alimentos y las etiquetas, puede ser que aún te queden dudas o preguntas sobre estas. Desde Como Como Foods hemos recopilado las dudas más habituales sobre las grasas en los productos. ¡Toma nota!
Sí, el aguacate es muy beneficioso para la salud cardiovascular. Su alto contenido en grasas monoinsaturadas ayuda a reducir los niveles de colesterol «malo» (LDL) mientras que aumenta el colesterol «bueno» (HDL). Además, es una fuente rica en fibra, lo que contribuye aún más a mantener niveles saludables de colesterol y una buena digestión.
No existe una grasa que por sí sola provoque la pérdida de peso, pero las grasas saludables sí que pueden ser aliadas en una dieta equilibrada. ¿Por qué? Porque las grasas nos ayudan a controlar el apetito y nos proporcionan una sensación de saciedad, lo que puede evitar el consumo excesivo de alimentos. Incluirlas en la dieta, junto con una rutina de ejercicio regular, puede facilitar el control del peso.





